Sin encandilarnos EE.UU puede marcar algún camino a seguir

Noticias 10 de julio de 2018 Por
Invitado por el Ministerio del Interior, durante el mes de junio el presidente comunal de Ataliva Fabio Sánchez, desarrolló un viaje por EE. UU -Juan de los Palotes.-
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 Vinculado con instancias de capacitación, teniendo la posibilidad además de participar en el Congreso de Alcaldes Latinoamericanos.
Sánchez, hombre simple del interior del interior. Del pueblo que trasciende por sus chorizos y la fiesta nacional alegórica. Referenciamos esta situación porque cuando desde el gobierno de la provincia advirtieron que el bueno de Fabio iba al Congreso de Alcaldes (en Norteamérica!!) alguno de saco y corbata muy almidonado casi se cae de glúteos abriendo grande los ojos por la sorpresa. Claro, el convite vino del Ministerio del Interior de la nación. Las luces de las grandes ciudades en oportunidades encandilan, no permitiendo ver valores en pueblos menos iluminados y con alguna de sus calles todavía polvorientas.
El viaje del atalivense fue sumamente productivo.Sánchez pudo encontrarse con miembros de la diplomacia quienes manifestaron una relación bilateral muy buena del país que gobierna Trump con el nuestro. En el Consulado y con los representantes argentinos ante la Organización de Estados Americanos (OEA) pudo conocer que es arduo el trabajo en diferentes temas, y que el clima es motivo de estudio casi permanente.
Sánchez estuvo por Washington, Nueva York y Miami.Sorprendentemente, los latinos siempre numerosos en este distrito fueron solo una parte de los muchos norteamericanos que hoy hablan español fluido y genuino.
Dialogando con nuestro programa el responsable comunal de Ataliva valoró la posibilidad de capitalizar la experiencia y trasladarla - en alguna medida- a la Argentina en general y a cada ciudad en particular.
En EE. UU las instituciones juegan un rol fundamental y los alcaldes (intendentes) las potencian y se nutren de su contacto con el pueblo y sus expectativas.Las instituciones se transforman de este modo en el termómetro de la sociedad.
En el país del norte los municipios cobran impuestos que son aprovechados totalmente para su propio beneficio. Los estados (provincias) se encargan de recaudar cada uno de sus tributos. Y el gobierno central hace lo propio. La responsabilidad estatal está claramente definida y se conoce perfectamente como y cuando debe volver al ciudadano ese impuesto que abonó.
La patria de "Rocky Balboa" tiene un presidente con dudoso equilibrio síquico.Pero a Donald Trump el sistema lo regula .La democracia parlamentaria diluye el poder unipersonal para distribuirlo en el célebre capitolio. El parlamento es el verdadero poder político. Consecuentemente, las decisiones tienen mayor legitimidad y necesario abono en el debate y la conciliación.
Sánchez contó además que los sajones del norte tienen valoración negativa de las democracias presidencialistas de Sudamérica: Presidentes con poderes casi mesiánicos sobre los cuales se deposita un cúmulo demasiado pesado de responsabilidades. Y si el poder enferma, estos formatos son una invitación a la vanidad. Y al totalitarismo que deviene en corrupción estructural. En lo económico-impositivo estas estructuras son vistas casi como monarquías, donde lo que se recauda en tributos termina en un gran porcentaje en el gobierno central.
Resulta particular el vínculo entre los privados y la clase política. Los candidatos reconocen explícitamente cual es la empresa o industria que financia su campaña electoral.Se tiene asumido que en el caso de llegar al poder esa empresa tiene casi un representante para sus intereses en la esfera pública. Pero también se descansa en la certeza de que la oposición y las instituciones serán el límite necesario y suficiente para ese funcionario.
En algún momento del relato Fabio Sánchez habló de la policía norteamericana. Tal vez ese detalle de su viaje nos permita ir redondeando esta columna. Con muchísimas cosas por mejorar, la sociedad estadounidense tiene absolutamente claro que sea un republicano o un demócrata el que esté en el poder, algunas cosas están invariablemente aseguradas. Y tal vez sea la policía una gran metáfora. La fuerza actúa sin fijarse si la ideología es de derecha o garantista. La policía expresa en las calles claramente eso de que no puede ser igual hacer las cosas bien o mal. No se trata de abuso de poder. Se trata de poder bien entendido. Y ejercido. Los premios y castigos por nuestras acciones. Como se le enseña a los niños. El sentido común bajado a cada una de las leyes importantes. Y la certeza de que el esqueleto jurídico que da previsibilidad al mundo político, económico y social no se altera y permanece indeleble sea Donald Trump su presidente. O Ronald Reagan. O quién fuera.
No parece necesario aclarar que el país de la bandera con estrellitas dista bastante de ser un paraíso.No es menos cierto que la foto de muchísimos países es más linda que la de nuestra querida Argentina. Ojalá fuera una cuestión puramente estética.Tal vez en la conciencia de nuestras tribulaciones encontremos la humildad. Como la del Atalivense Fabio Sánchez que de pronto fue embajador espontáneo . Y desde esa humildad empecemos a construir. No parece tan complicado transformar el sentido común en política de estado.