CLAUDIO GRAMAGLIA "HAY QUE APRENDER A TRAGARSE SAPOS"

Regionales 10 de octubre de 2018 Por
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foto vila

De acuerdo al último censo poblacional esta localidad tiene casi 1700 habitantes. Con margen minúsculo de error podríamos decir que es reconocida fundamentalmente por la adrenalina que generan los midgets y su folcklore en un óvalo que es casi un templo para los religiosos de los fierros. Ubicada a 128 km de la capital provincial, en el centro -oeste del departamento Castellanos se ubica Vila, uno de los tantos destinos de Identidad Regional.
Su presidente comunal es Claudio Gramaglia, un hombre de 51 años que jamás pasa desapercibido. "Me presenté por primera vez en el 2001 y perdí. Volví a hacerlo en el 2003 y desde ese momento hasta ahora estoy al frente de la comuna. El año que viene voy a cumplir 16 años de gestión" . Esa es la reseña de la actividad pública de un hombre que además es presidente del club Argentino de la localidad. Y nunca abandonó del todo su oficio. "Yo tengo un taller metalmecánico, hago mantenimiento de industrias. Sigo haciendo algo pero muy poco, porque los trabajos tienen que ser entregados en un tiempo perentorio, y la comuna es lo prioritario" comenta Claudio que después justifica eso de no desprenderse del todo de su oficio: " tengo claro que un día mi pueblo puede decirme -Claudio mucho gusto, muchas gracias por los servicios prestados- lo tomaría con total naturalidad y volvería a mi taller; gracias a Dios tengo dos manos" . Sin vueltas. Ni apegos a la zona de confort que supone estar en la presidencia comunal legitimado por el resultado electoral que redunda en los últimos 8 períodos. Este gringo de porte casi intimidante entiende a la política como un servicio. "No lo tomo como actividad política. Para mí es un servicio a la comunidad. No tengo secretaria, no tengo filtros ni agenda. Mi agenda es el día a día" dice un Gramaglia apasionado por lo que hace y sin filtros -tampoco- para llamar a las cosas por su nombre. Al pan, pan.....
Claudio tiene en su esposa su familia, la que lo apoya y lo guía. "Tengo esposa que acompaña, si no no hubiera llegado hasta acá" reflexiona el mandatario, con un tono de marcado agradecimiento a quién lo acompaña en la vida y en muchas de las actividades.
Enamorado de lo que hace, la charla con Gramaglia aborda diferentes cuestiones, y vuelve seguido a los bemoles de su condición de jefe comunal. "En esto hay que aprender a tragarse sapos; cuando tenés el bien común como objetivo, algún interés tocás y no hay que tener ningún reparo. A mi me ha tocado enviar cartas documentos o embargos a familia o amigos. Es ingrato pero es lo que corresponde" cuenta Claudio que, entre la convicción y sus antecedentes, no deja margen para una duda siquiera mínima.
Como muchas localidades Vila tiene un evento que -junto con los midgets - hacen que el nombre de la localidad trascienda ampliamente sus propios límites. La Fiesta Provincial del Matambre, una realizacion culinaria que reúne a comensales de la localidad y de una amplia región.
La realización 2018 fue la duodécima. Una expresión del trabajo mancomunado de todo un pueblo que desarrolla una fórmula repetida, y que repite éxito: exquisito manjar estupendamente preparado, tarde dominguera en familia y baile.
El diálogo con Claudio Gramaglia abordó también la extensión del mandato de los presidentes comunales. "Dos años es poco para el que apenas entra. Yo no me puedo quejar con todos los años que llevo" cuenta y se sonríe. "Se puede hacer y proyectar, y lo que no se puede hacer, hay que saber comunicarlo".
Hay algunas frases y conceptos que por reiterados no pierden valor y siguen representando fielmente lo que Identidad Regional considera de cada experiencia. Siempre señalamos lo enriquecedor de nuestro contacto con cada uno de los pueblos y ciudades, de sus funcionarios, sus instituciones y su gente de a pie. En esta oportunidad, al entrevistar a Claudio Gramaglia escuchamos una reflexión muy interesante en cuanto al desarrollo de las localidades, que no habíamos oído nunca. "Todos los pueblos son distintos; la cercanía o la lejanía a las grandes ciudades condiciona. Nosotros por ejemplo tenemos comercios que no tienen pueblos que están más cerca de Rafaela. Y algunas localidades que están más alejadas, necesariamente tienen un desarrollo comercial mucho mayor" y agrega " si tenés un pueblo con gente mayor, vos hacés cloacas y la gente -salvo que aparezca algún subsidio- no se conecta y considera que el pozo ciego es lo mejor. Hay que saber y conocer las limitaciones y potencialidades de cada localidad" remata Claudio.
Otro de los temas abordados con el responsable de la comuna vilense fueron sus ambiciones: " sinceramente no, me gusta ser ejecutivo" respondió cuando le preguntamos si no consideraría algún ofrecimiento, que signifique crecimiento en su carrera política. "Conozco las limitaciones que tenemos los que vivimos en los pequeños pueblos. Vos en tu localidad sumás 700 votos. Otro en una ciudad, con un barrio te junta 5000" describe realista, justificando su decisión de quedarse en la política doméstica de Vila. Los últimos párrafos de estas columnas siempre son destinados al sueño de funcionario, a ese legado que se quiere dejar, que de tan ambicioso se transforma en quimera. "Nosotros presentamos proyectos de toda índole: teniendo agua potable en 10 lugares de la localidad, elaboramos y presentamos ideas para obras de cloacas y gas natural con zeppelin. Pero, en definitiva, a mi me gustaría que mi pueblo se desarrolle, que la gente pueda desarrollarse y tener un trabajo digno" cierra Claudio contundente como siempre. Off en la grabación y la imaginación que nos traslada a un día cualquiera en Vila. No resulta difícil pensarlo al dueño del taller metalmecánico arreglando una máquina de la comuna a la par de los empleados, con el mismo ímpetu con el que defiende sus convicciones.La potencia que se observa en el iconográfico óvalo de tierra es la misma que alimenta las decisiones que benefician a los vilenses. Gramaglia es el piloto para que la comuna recorra el camino con esa dinámica.Pero sin derrapes. Y con la bandera a cuadros bastante lejana.