La CGT Rafaela junto a los trabajadores y las trabajadoras de la salud en esta hora crítica

Locales 19 de mayo de 2021 Por Redacción
tema_Confederacion_General_del_Trabajo__CGT_080816564422

Las organizaciones gremiales nucleadas en la Confederación General del Trabajo Regional Rafaela quieren expresar su total solidaridad con trabajadores y los trabajadores de la salud de Rafaela que enfrentan en estos días el mayor peso de la lucha contra el COVID, en momentos en que la nueva ola de contagios puso a todo el sistema en estado de colapso frente a la enorme demanda de atención.

Frente a la crisis sanitaria y epidemiológica que afrontan la ciudad y la región, la CGT Rafaela manifiesta la necesidad de extremar todas las medidas de cuidado personal, tanto en ámbito laboral como en todos los órdenes de la vida social y familiar. En ese marco, y con la profunda convicción de que la salud de los trabajadores y las trabajadoras merece la prioridad absoluta, la CGT Rafaela acompaña las medidas anticipadas por el gobierno provincial, en el entendimiento de que las mismas responden a la necesidad de bajar el número de contagios para descomprimir la presión que existe sobre los efectores de salud.

En el mismo sentido, la CGT respalda enfáticamente la decisión de suspender las clases presenciales en la ciudad durante 10 días. La preservación de la salud de los niños no puede bajo ninguna circunstancia ser puesta riesgo por la presión social que ejerza algún grupo o sector. El alto número de niños contagiados, que alcanza al 38% de los que fueron testeados, refleja que también ellos están en la línea de peligro pese a los cuidados que se imponen en la escuela. Confiamos en la tarea de los y las docentes para llevar adelante el avance del ciclo lectivo y sabemos que son ellos los que defienden y defenderán más que nadie la educación de nuestros hijos.

Desde la CGT Rafaela se venían solicitando a través del constante diálogo con las autoridades medidas excepcionales ante una realidad ciertamente excepcional, como lo es esta pandemia. No puede pasar desapercibida para nadie la saturación del sistema sanitario público, que se ha visto reforzado con inversiones muy significativas desde el comienzo de la pandemia, pero donde la constante ampliación de camas y servicios se ve igualmente desbordada por la magnitud de la demanda.

Ninguna medida que implique el cierre de actividades -desde las educativas hasta las deportivas, culturales, comerciales, de servicios y productivas- resulta simpática ni agradable, y por cierto también muchas de ellas traen perjuicios económicos insoslayables. Pero la realidad marca que por encima de todo está el valor de la vida humana y la comunidad toda está enfrentando hoy una circunstancia histórica y dramática, que sólo podrá ser superada con el esfuerzo de todos y la solidaridad como valor fundamental. En tal sentido, toda medida que adopten los gobiernos municipales, provincial o nacional que ponga esos conceptos en primer lugar tendrá el acompañamiento de los trabajadores.

Al mismo tiempo, los trabajadores y trabajadoras de la ciudad y la región exigen que en todas las actividades esenciales y también en aquellas que, sin ser esenciales igualmente permanecen abiertas, se cumplan los protocolos previstos para la detección de casos de COVID, se respeten los derechos de empleados y empleadas y se garantice la salubridad e higiene de los espacios laborales.

Confiamos en que la aceleración del proceso de vacunación contribuya a que los tiempos de estos sacrificios extraordinarios se acorten y que la esperanza que significa la llegada de más vacunas ayude a fortalecer la certeza compartida de que no habrá salvaciones individuales si no hay conciencia social sobre la gravedad del momento.

La CGT Rafaela también deja en claro que este acompañamiento institucional exige al mismo tiempo un compromiso de todos los actores del quehacer rafaelino en el sentido de comportarse con la cuota de responsabilidad social que la situación exige. Desde ya, también se reclama el rol activo del Estado, como regulador de la distribución de las cargas sociales, para que los sectores más afectados reciban la ayuda necesaria y se sostengan las fuentes de trabajo.

Finalmente, como partes de esta comunidad, los trabajadores y trabajadores expresamos nuestro dolor por las pérdidas de vidas y el acompañamiento a las familias que han sufrido el dolor más irreparable.